Escuela de Tenis de Mesa FUNDATADE: precisión, disciplina y oportunidades
- Fundatade

- 17 ago 2021
- 2 Min. de lectura
El tenis de mesa, conocido como ping-pong, es mucho más que un juego recreativo: es un deporte olímpico que combina reflejos, concentración y estrategia. En FUNDATADE lo entendimos como una herramienta ideal para trabajar con niños y jóvenes en contextos vulnerables, pues no requiere grandes espacios ni costosos implementos, pero sí ofrece enormes beneficios físicos y mentales.
Cómo nació la escuela
La Escuela de Tenis de Mesa FUNDATADE surgió como respuesta a la necesidad de ampliar las disciplinas deportivas disponibles en la vereda Parcelas, en Cota, donde muchos niños no tenían acceso a deportes organizados. Con el apoyo de entrenadores apasionados, logramos que mesas, raquetas y pelotas se convirtieran en un recurso de inclusión y aprendizaje.
Desde los primeros entrenamientos quedó claro que este deporte iba más allá del entretenimiento: ayudaba a los niños a mejorar su coordinación, su capacidad de reacción, su concentración y su confianza personal.
Un espacio formativo integral
Las sesiones en la escuela no se enfocan solo en la técnica deportiva. Cada clase busca transmitir valores y aprendizajes para la vida:
Disciplina: respetar turnos, horarios y normas del juego.
Concentración y paciencia: habilidades clave tanto en la mesa como en la vida diaria.
Trabajo en equipo: aunque es un deporte individual, la dinámica de entrenar juntos fomenta el compañerismo.
Superación personal: cada servicio y cada punto ganado son pequeños pasos hacia el crecimiento individual.
Los entrenadores, además de guiar en los movimientos, acompañan a los niños con cercanía y motivación, logrando que cada sesión sea una experiencia de aprendizaje integral.
Impacto en la comunidad
La escuela se convirtió rápidamente en un espacio muy valorado por las familias. Muchos padres resaltan cómo sus hijos, además de aprender a jugar, mejoraron su atención en los estudios, su seguridad al relacionarse y su capacidad de trabajar con metas claras.
El tenis de mesa, al ser accesible, se convirtió en una puerta abierta para que niños y niñas que no podían costear deportes más caros encontraran aquí una oportunidad de formación y de integración social.

Una visión hacia el futuro
En FUNDATADE queremos consolidar esta escuela como un semillero de talentos, pero también como un espacio permanente de inclusión. Nuestro sueño es que más niños de Cota y de otros municipios tengan acceso a este deporte, participen en torneos locales y regionales, y descubran que una raqueta y una pelota pueden cambiar vidas.
Porque cada golpe en la mesa no es solo un punto ganado, es un paso hacia la disciplina, la motivación y el futuro.




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